Josefa Ros: «El aburrimiento no es la fuente de la creatividad»

Hoy dentro de la sección «Mentes Creativas» es un placer presentar a Josefa Ros Velasco.

El domingo es el día ideal para decir «Dios, mañana lunes, que aburrimiento volver otra vez a la oficina.» O algo parecido a esto «Me aburre todo».

Una y otra vez el aburrimiento está más presente en nuestra vida.

Nos dicen que si decimos que estamos aburridos es que no somos personas productivas, vagas….Cuando nos aburrimos, nos damos a plataformas de streaming o nos zambullimos en el mundo que nos ofrece nuestro móvil. Y ahora nos dicen que es bueno aburrirse porqué nos hace más creativos.

De estas y otras muchas cosas más, quería hablar con Josefa. Autora de libro «La enfermedad del aburrimiento», nos habla de ese aburrimiento que nos molesta cuando no se cumplen las expectativas. Pero también de ese otro aburrimiento más profundo y duradero, que nos puede llevar a la destrucción a través de las más bajas pasiones como a conocer la fuente de nuestra creatividad. A todo ello quería hablar con ella, de la introducción de la filosofía en las empresas ante la necesidad de la resolución constante de problemas o cómo veía la sociedad, aburrida o no. Además recientemente fue galardonada con el Premio Nacional de Investigación para Jóvenes por su contribución en el área de Humanidades a los Estudios del Aburrimiento.

Una conversación en la que no os aburriréis, os lo prometo.

Podéis conocer más el trabajo de Josefa a través de la Web, Linkedin y Twitter .

La primera pregunta que quería hacerle a Josefa era como se definir ella. Y me dijo “David esta es la pregunta más complicada del mundo. Esta es la pregunta más difícil sobre todo para mí ya que pienso que es la única pregunta que nos acompaña toda nuestra vida. Es una pregunta que nos pegamos toda la vida intentando responder y cuando llegamos al final del trayecto, nos damos cuenta de que hemos tenido poco éxito a la hora de resolverla. Si tuviera que definirme en función de un currículum te puedo decir que soy investigadora postdoctoral. Que se dedica a investigar la cuestión del aburrimiento. Pero no un aburrimiento más trivial, un aburrimiento más pasajero. No estoy hablando de un aburrimiento que todos podemos sentir a lo largo. No estoy hablando de cuando vemos una película que no nos resulta estimulante o una conversación que no lleva a ninguna parte. Yo me dedico hablar e investigar más sobre el aburrimiento patológico. Igual que cualquiera emoción negativa, el aburrimiento cumple una función si aparece en momentos puntuales. Sin embargo, si nos pasamos de la raya, puede transformarse en algo patológico, pudiendo afectarnos a la larga a nuestra salud mental. Esto es sobre lo que me a mí me gusta trabajar. Aunque mi background es filosófico, a mí lo que me interesa es ir siempre de la teoría a la práctica. Soy una investigadora que tiene su propio proyecto en la Universidad de Madrid. Un proyecto que además está centrado en saber cómo lo padecen las personas que trabajan en residencias de mayores. Yo lo que intento es afirmar que aburrimiento si se da de determinadas maneras es perjudicial para la salud mental de la sociedad, así como de los trabajadores de dichas residencias y las personas que viven en ellas”. 

Empezamos a hablar del aburrimiento trivial y quería saber cuál fue ese último momento en el que ella se aburrió. “Dicho aburrimiento David, me suele pasar varias veces al día y tengo que decirte que la última vez que me ha ocurrido ha sido hace 20 minutos. Estoy realizando un trabajo burocrático que realmente a mí no me dé demanda ningún esfuerzo mental. Es un trabajo que no me estimula. En un trabajo que no me sentía estimulada, ahí es cuando me sentía aburrida. El aburrimiento al final es eso, es el comprometerte con un trabajo o una situación que realmente no te estimula como tu creías.  Es una situación que nos pasa a todos varias veces al día, incluso a aquellos que dicen que nunca se aburren. Nadie se libra de esta situación de aburrimiento y aunque digas que eres muy creativo o que siempre tienes muchas cosas por hacer. Es un aburrimiento que puedes soportar, ya que yo por ejemplo tengo el objetivo de obtener ese dichoso certificado que me pide el ministerio.”. 

Hablando con la experta sobre el aburrimiento quería hablar con ella de un tema muy importante para mí punto mentes creativas trata sobre el estudio de la creatividad y cada día más se habla que hay que aburrirse para la generar nuevas ideas, sin embargo, yo estoy totalmente en contra. , explicándome Josefa: “Casi todos los días tengo que desmentir el mantra de que el aburrimiento es la fuente de la creatividad, de que es bueno aburrirse porque el aburrimiento nos hace ser más creativos. Dicen que el aburrimiento pone nuestro cerebro en reposo, que es el plano previo a desarrollar una idea genial original e innovadora. Esto no sucede así. Siempre hablando desde ese marco de lo que es el aburrimiento funcional (es el aburrimiento surge para lanzarte la señal de que tu relación con el entorno con el contexto se encuentra dañada y a través del malestar que te provoca trata de invitarte a que te introduzcas un cambio en ese contexto), hay muchos que quieren ver que en éste en esa necesidad de introducir un cambio se puede observar un componente de creatividad. Pero realmente lo que venden los eslóganes es que eso nuevo que tú vas a introducir pues va a ser algo original innovador completamente distinto y no sucede. Sucede todo lo contrario la mayor parte de las veces, no nos movemos ni un poquito de nuestra zona de confort a la hora de depositar algo distinto o sea lo que hacemos es introducir algo donde antes no había nada o introducir algo donde lo que había no nos estimulaba o no nos satisfacía.  Pero eso que introducimos suele ser algo que ya nos ha demostrado en el pasado que funciona. Pero de ahí a poder afirmar que despierta la creatividad, que de ahí va a salir algo innovador original, es algo que no suele pasar…Hay personas muy creativas que, seguro que pueden hacer las delicias a partir de su movimiento y de otros estados negativos, pero no es lo general no es algo que se pueda universalizar. Esa es la forma que yo tengo de contemplarlo”   

¿Y cómo funciona nuestro cerebro cuando está aburrido? “Nuestro cerebro funciona de la siguiente manera, siempre tratamos de ahorrar energía entonces algo surge en el subconsciente, que son respuestas que ya te han funcionado en el pasado. Lo que hacemos es tirar de ellas.  La gran mayoría de las veces cuando nos estamos aburriendo ni siquiera hacemos un ejercicio consciente de examinar el horizonte de posibilidades que tenemos ante nosotros. Tiramos del inconsciente y ya está”  

Estudiando las mentes creativas de este país me daba cuenta de que muchas veces el momento clave de su transformación fue un aburrimiento crónico. Término que ahora se llama reinvención o reciclaje y quería saber qué opinaba ella “No siempre por el hecho de que el aburrimiento se perpetúe en el tiempo, se mantenga y alcancé a unos niveles de dolor casi insoportable de paso a algo completamente nuevo a algo completamente original. Pero sí es verdad que cuando ya estamos atrapados en una experiencia del aburrimiento más profundo como el que estás describiendo, un aburrimiento de la vida o de una parte de tu vida reaccionamos de forma extrema, en forma de estallido. Eso significa puede producir un cambio sustancial, aunque no siempre a mejor. Que la propia personalidad del que se aburre es más propensa a la creatividad es más posible que esas respuestas extremas se traduzcan en algo creativo en un sentido positivo. Sin embargo, cuando tienes una personalidad más destructiva es más probable que la respuesta sea explosiva frente a un aburrimiento que permanece en el tiempo, como abuso de consumo de alcohol, de comida, dormir a deshoras por ejemplo o incurrir en conductas violentas también es algo que también se ha estudiado mucho” 

Yo quería saber cómo veía ella a la sociedad, si la encontraba aburrida “Creo que sí que merma un poco nuestra capacidad de salir de toda esa marabunta de estímulos que nos están nos están impidiendo un poquito dar lo mejor de nosotros mismos es una necesidad de inmediatez. Creo que tenemos una necesidad de que todo suceda de manera inmediata hasta el punto de que no estamos dispuestos a pasar por esos procesos que a veces son también muy dolorosos y que nos lleva no a conocernos a nosotros mismos, a ponernos delante del espejo a reflexionar acerca de qué es lo que realmente da significado a nuestra vida cómo quiero ocupar mi tiempo o qué quiero hacer para que esto que resulte de mi ocupación tengan confiera algún tipo de significado a mi existencia.  Nos cuesta mucho hacer ese ejercicio socrático que es el conócete a ti mismo y el kantiano del atreverse a pensar también nos cuesta mucho y es por eso es porque huimos del dolor.  Es lógico que no queremos dedicar ese tiempo con nosotros mismos a explorarnos porque tenemos miedo de ver qué vamos a descubrir y que no tenemos demasiadas ganas yo creo, de tomar las riendas de nuestra vida. Entonces nos dejamos bastante arrastrar, nos dejamos llevar un poquito también por lo que va sucediendo por la masa y cierto es también que la cultura del entretenimiento masivo lo pone muy fácil. Lo pone muy fácil para satisfacerte al instante, pero a largo plazo vuelves a sentir ese vacío, por qué por muchas actividades, por mucho contenido que consumir, pero al final es contenido que no tienes que hacer ningún ejercicio para determinar si esto para mí quiere decir algo me está aportando algo o realmente estoy aquí matando el tiempo. No te lo permite ni que lo pienses porque has terminado un video ya te está metiendo otro y Netflix igual terminas un capítulo y te están metiendo otro y si terminas la serie pues ya tiene ahí un algoritmo que te dice aquí tienes otra con un 98% de coincidencia con tus gustos. Entonces claro es lógico que si podemos evitar pensar nos aferremos a eso para evitar el dolo. Pero hacia dónde nos puede conducir esto uy pues a mí no me gusta hacer fenomenología del futuro así que no sabría que decirte “. 

Quería saber cómo veía ella la relación entre aburrimiento y empresas “Dejar que ese trabajador se hunda en ese estado de frustración y desmotivación es algo imperdonable.  Un trabajador motivado puede repercutir en un mayor incremento de la producción e ingresos de la empresa. Ahora se estudia más porque ya se sabe que un trabajador aburrido además te va a descuidar sus funciones también puede incurrir en accidentes laborales   Estudiando todo el tema del aburrimiento en las cuidades de nuestros mayores es que toda una gran mayoría, quitando alguna excepción, pero todas consideran que podría ver mermado ese aburrimiento o de desmotivación con el trabajo, si se les valorase mejor salarialmente, si tuviese mejores salarios. Lo cual la gente me suele decir, eso no puede ser verdad. Si tú estás desmotivado con tu trabajo da lo mismo que te paguen €1000 o que te paguen 3000. Mi estudio demuestra que si te pagan 3000 vas con más alegría al trabajo.  En segundo lugar, la principal causa del aburrimiento en el entorno laboral es la falta de formación, el desajuste entre formación y lo que se te exige en tus tareas cotidianas. Esto puede ser tanto porque estás falto de formación y te abruman las tareas a las que tienes que enfrentar y no sabes cómo hacerlo, o porque estás sobre cualificado y al final pues esas tareas te parecen repetitivas, algo que no representa un reto para ti”. 

¿Y cómo veía ella que se empiece a introducir la filosofía en las empresas? “Respecto a esta moda, tengo muchos sentimientos encontrados, aunque considero que es algo muy necesario.  Creo que hay muy buenos filósofos que son capaces de hacer ese ejercicio de transferencia del conocimiento al plano práctico. pero no todos los filósofos son capaces de hacer esto o al menos no todos los profesores de filosofía, todos los que se dedican a leer, a consumir filosofía son capaces de dar ese salto de la teoría a la práctica y en una empresa lo que se necesita es precisamente eso el filósofo práctico. Ese filósofo que es capaz realmente de inmiscuirse y relacionar un problema que hay en la empresa con algo de ese bagaje teórico y ese conocimiento que ha estudiado.  Y gracias a él, plantear un abanico de posibilidades o respuestas que quizá los trabajadores que están inmersos en ese espacio de trabajo no alcanzan a ver.   Recientemente me dijo Daniel Innerarity que tampoco hay que saturar la sociedad de filósofos, la sociedad demanda unos cuántos pensadores que se planteen que está sucediendo y hagan ese análisis. Pero tampoco podemos engañar a los estudiantes haciéndoles pensar que de filosofía se salta a la empresa porque no es cierto.  A día de hoy, aun la pyme más pequeña tiene que resolver problemas, pero ella no se puede permitir un filósofo en su consejo de administración, mientras una gran empresa, si”. 

¿Y una de las labores del líder es potenciar al empresario que uno lleva dentro? “Es más sencillo porque la filosofía es algo innato, es el hacerte preguntas. El mundo a mí es algo que me sorprende, que haya personas que no se hagan preguntas. En el fondo las envidio ya que son preguntas que nos pueden complicar la existencia y son difíciles de responder. Pero, al fin y al cabo, algunas preguntas básicas están dentro de nosotros, innatas a nosotros. Entonces creo que se puede potenciar, que se puede potenciar el filósofo que todos llevamos dentro para aplicar una mirada filosófica al trabajo que hacemos”. 

¿Cómo ve ella la relación entre incertidumbre, la necesidad de resolver problemas y el aburrimiento de las personas?  “La vida transcurre entre anhelar, algo descubrir qué es lo que anhelo, conseguirlo y una vez que lo consigo, me aburro y así de nuevo otra vez a buscar el anhelo y se me acabó. Yo creo que así no merece la pena vivir.  Hablando de esto me retrotrae a otras preguntas filosóficas también de un calado profundísimo como es el hecho de al final tanto correr tan con tanto correr y nunca alcanzas la felicidad definitiva vas a llegar al final de todo y te vas a morir sin saber cuál era el sentido de la existencia ni para qué tenías que hacer ciertas cosas bueno es un poco la tragedia de estar vivos”. 

¿Cómo ves que hablemos ahora de lo importante que es una persona en las empresas? “Actualmente tengo la impresión de que se está haciendo una apuesta por ese humanismo y en el sector profesional por supuesto también. Nos estamos dando cuenta de que al final trabajar siempre pensando en lo que incentiva el funcionamiento institucional. Esto significaba las instituciones hacían todo lo que hacían siempre pensando en qué beneficiaba más a la institución. Pero cada vez más nos damos cuenta de que en cualquier empresa se trabaja con personas, que tienes que cuidar ese capital humano. Por eso nos estamos tratando de centrar más en las personas. Y es por esto que surge pues tarta tanto debate en torno a la cuestión de la conciliación lo salario que ahora se llama el salario emocional otro concepto que en 1 año va a estar sobado. Yo creo perfectamente que existe esta tendencia a humanizar cada vez más todas las relaciones profesionales y me parece que está bien porque yo soy una convencida de ello.  Hay tantos estudios tanta evidencia científica que demuestra el trabajador contento vale por dos que al final es que es evidente, es ciencia pura hay que cuidar ese capital humano esencial y humanizar esas relaciones en el trabajo porque al final esto puede acabar reduciendo en una mayor rentabilidad. Aunque como empresario en un primer momento te pueda parecer una inversión innecesaria, a la larga produce mucha más rentabilidad”. 

¿Hay trabajadores aburridos y comprometidos con la empresa? “Es algo imposible.  El aburrimiento es la incapacidad de comprometerse con algo o con alguien. Un trabajador que está aburrido no puede comprometerse con la empresa con lo cual esto significa que tienes una persona que está más distraída pensando en cómo puedo hacer por cambiar de puesto o ir a otro sector a ver si me sale algo mejor. Un trabajador aburrido no lo está dando todo. Si un día tienes una emergencia y por lo que sea necesitas que esa persona se horas extra te ayude con algo o quieres pedirle su opinión es posible que hayas acabado fomentando una actitud de apatía en ese trabajador y te va a decir NO a tu petición, es decir ningún tipo de compromiso por esa empresa. Una empresa es un organismo formado por seres humanos. Todos los componentes tienen que dar lo máximo de sí para funcionar. Si tenemos todo este organismo, pero el pulmón va a su rollo porque no se siente parte de ese cuerpo imagínate que puede suceder”. 

Hablamos de personas, pero cada día creo más que tenemos más miedo a una conversación con el otro. Y ella me comentaba “Nos cuesta más conversar.  Pero también tenemos miedo a conversar ya que hemos creado una sociedad de la cancelación. Cada vez tenemos más foros para hablar con gente que se encuentra en la otra punta del mundo, pero cada vez se impone más ciertos discursos que son los políticamente correctos. Todos tenemos que comunicar y en cuanto tienes una idea creativa que se sale de la norma da un poco de respeto el exponérsela al mundo por miedo a que el mundo se puede tirar contra ti. Es algo que vemos constantemente en las redes sociales. Hay muchas de las ideas que tengo que no comparto solamente por eso porque no siento que exista una verdadera libertad de expresión. La cultura Woke es uno de los grandes enemigos de la creatividad”. 

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